Viajar a contramarcha salva vidas y evita lesiones graves e irreversibles, por eso todos los niños deberían viajar en sentido contrario a la marcha, al menos hasta los cuatro años.
Los estudios demuestran que viajar a contramarcha reduce hasta un 90% el riesgo de lesiones graves en caso de accidente frontal, que son los más comunes y peligrosos.
¿Por qué es más seguro?
La anatomía de los niños pequeños es muy diferente a la de los adultos. Su cabeza representa aproximadamente el 25% de su peso corporal (en adultos es solo el 6%), y sus vértebras cervicales aún no están completamente desarrolladas.
En un impacto frontal, si el niño va mirando hacia adelante, la cabeza se desplaza violentamente hacia adelante mientras el cuerpo queda retenido por el arnés. Esto puede provocar lesiones gravísimas en la médula espinal, incluso mortales.
Recomendaciones
- Mantén a tu hijo a contramarcha el mayor tiempo posible, idealmente hasta los 4 años.
- Elige sillas con grupo 0+/1 o i-Size que permitan esta posición.
- Asegúrate de que la silla esté correctamente instalada siguiendo las instrucciones del fabricante.
- No te preocupes por las piernas del niño: flexionarlas es completamente seguro y cómodo para ellos.








